La grandeza de México

México, conocido por muchos como República Mexicana, un país democrático que poco a poco va en decadencia pese a su enorme riqueza, pese a su grandeza y su majestuosidad. Somos uno de los pocos países de “3er mundo” donde se tiene una vasta extensión con diferentes climas y entornos ecológicos y sociales, una gran variedad cultural y mezcla de diferentes raíces que nos han definido tanto para bien como para mal dependiendo el punto de vista de cada individuo nacional o extranjero.

¿Cómo medimos la grandeza de nuestro país? Principalmente con lo que cultivamos, producimos y generamos inversión. Podemos ir a un mercado de artesanías donde lo que muchos producen en masa e idéntico, nuestros artesanos lo hacen con tal detalle que parece ser totalmente personalizado. Exportamos diversas frutas y verduras que solo crecen en nuestro país, contamos con atracciones turísticas naturales tan excepcionales que, según los historiadores, fuimos pioneros de grandes obras y estructuras.

México es grande, en su población, en su riqueza cultural, en su agricultura, en turismo; pero esa grandeza se está perdiendo porque hemos modificado nuestro pensamiento, nuestro estilo de vida a un ritmo cada vez más acelerado, sedentario y dependiente de otros y no podemos permitirlo. Bien dicen que el que no conoce su historia está condenado a repetirla pero, repetir esa historia en esta era, significaría una total devastación. Visita tu país, ve a cada uno de sus rincones, camina por sus calles y avenidas, visita a los artesanos, genera contenido que invite a otras personas a que acudan a esos lugares, sean nacionales o extranjeros, depende de nosotros, del pueblo, de los verdaderos grandes, que recuperemos y salvaguardemos lo que es nuestro.

Día a día consumimos tecnología, comida, vestimenta que si bien nos dan una identidad o “status quo”, de alguna manera nos hace que perdamos de vista quienes realmente somos y desde donde venimos y esa diferencia es abismal en el enfoque y visión que tienen en el exterior hacia nosotros. Debemos devolverle a nuestro México lo que alguna vez fue. Un ejemplo, la época dorada del cine mexicano, con grandes producciones de aquellos años, incluso durante la segunda guerra mundial. Fue tal el impacto que tuvo dentro del país, que se generó una ola de personas que consumieron lo que nosotros producíamos, fuimos de alguna manera, punta de lanza para el cine actual, sin efectos especiales, CGI etc pero, ¿por qué ocurrió?, porque mostramos quienes somos, lo que somos, lo que tenemos y sabemos hacer.

¿Quieres conocer más sobre la grandeza de nuestro país? Entonces no consumas las super-producciones de hoy, sal de casa, viaja, visita mercados artesanales, zonas arqueológicas, museos, vuélvete parte de México pues México es parte de ti, de tu historia, de tu ahora y tu futuro.